Para un buen tratamiento, siempre hay que realizar varias sesiones y con un intervalo de aproximadamente entre uno y dos meses. La aplicación se puede realizar en cualquier época del año, aunque si hace en verano es recomendable que no esté bronceada la zona a tratar, además de estar exenta de tratamientos faciales.

Aunque para el tratamiento no sea necesaria anestesia local y el paciente generalmente no perciba ninguna molestia, tanto si se está tratando con fármacos fotosensibilizantes, como en los casos de personas diabéticas y en mujeres embarazadas, no es recomendable en modo alguno el uso de la depilación con láser.
Las condiciones más propicias para la depilación con láser son el vello oscuro sobre una piel clara, ya que con el pelo claro la eficacia suele desaparecer un poco.
